Parece sencillo pero todo aquel que ha probado algún deporte relacionado con la nieve sabe que entraña mucha más dificultad de la que parece. Ponerte unos esquís no te convierte en un Alberto Tomba de las montañas. Lo de deslizarse por la nieve no es tan fluido como tirarse por un tobogán. El entrenamiento es muy importante para mejorar la técnica y no sólo sirve para desplazarse sino también para girar, frenar e incluso caer. Porque ya sabemos que el esquí incluye numerosas disciplinas y para cada una de ellas son necesarias una serie de cualidades específicas.

Una de las modalidades más complicadas de dominar es el salto de esquí, una disciplina que procede del conocido como esquí nórdico y que es uno de los deportes olímpicos más espectaculares pero también más difíciles.

En este post vamos a conocer en una completa guía qué son los saltos de esquí, cuáles son las características de este deporte tan apasionante e incluso cuáles son las reglas de competición para que puedas comprender y disfrutar mejor de las pruebas de invierno.

¿Qué es el salto de esquí?

La mayoría de las personas en España sólo se acuerda de los saltos de esquí el día de Año Nuevo y eso hace que, aunque sea por cultura general, a todos nos suene un poco de qué va esto. Pero los grandes apasionados de los deportes de invierno tienen muchas más citas para disfrutar de esta espectacular modalidad deportiva durante todo el año (o, al menos, durante toda la temporada de nieve).

Ya sabes que los deportes de nieve cuentan con una gran variedad de disciplinas de diferentes niveles de dificultad. Los saltos de esquí son una de las pruebas más espectaculares que existen sobre la nieve, ¿pero sabes qué son o en qué consisten exactamente?

El salto de esquí es un deporte de invierno en el que se desciende utilizando por una rampa los esquís para ganar la mayor velocidad posible. De esta forma, el esquiador puede ‘volar’ hasta alcanzar la mayor distancia posible antes de aterrizar.

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Se trata de una modalidad del esquí nórdico -ya hemos visto en este blog las diferentes modalidades de esquí que existen- que requiere que el esquiador no sólo salte lo más lejos que pueda sino que también efectúe dicho salto de forma segura y con un estilo y una técnica perfectos. Todo eso es lo que influirá en la puntuación que obtendrá en la prueba, aunque de esto vamos a hablar más adelante. Sí, por si no lo tenías claro, no sólo vale con llegar más lejos que nadie, hay que caer bien. Y no nos referimos a que le caigas simpático a los jueces, sino a saber cómo caer (de pie) sobre la nieve tras el salto.

Los saltos de esquí son una prueba con bastante dificultad técnica, que no sólo se demuestra en el salto o aterrizaje final sino también en la estética durante el vuelo. ¿Cuáles son las principales características de este deporte?

  • Consiste en descender por una rampa con unos esquíes para tomar velocidad y así poder impulsarte para iniciar el vuelo.
  • El objetivo es aterrizar lo más lejos posible.
  • Tiene un alto grado de dificultad técnica.

Es necesaria mucha preparación previa.

Además, se trata de un deporte olímpico de invierno desde la primera edición de los Juegos Olímpicos de Invierno, celebrada en Chamonix (Mont-Blanc, Francia) en 1924.

Reglas del salto de esquí

En todas las competiciones de saltos de esquí gana el esquiador o el equipo que complete la prueba en menor tiempo, pero no es realmente tan sencillo como eso y hay una serie de reglas que se deben cumplir.

Para empezar, las pruebas se dividen en dos tipos de eventos:

  1. Velocidad: Descenso y Super-G.
  2. Técnicos: Gigante y Eslalon.

También existe la llamada combinada, que suma los tiempos de dos carreras, descenso y eslalon.

Una vez comprendido esto, hay ciertas normas básicas que debes conocer para entender bien en qué consiste este deporte:

  • Las puertas son banderines que se utilizan para señalar el lugar en el que el esquiador debe realizar los giros.
  • Cuando la prueba es más técnica, la velocidad es menor y los giros más frecuentes son cerrados.
  • El descenso se disputa a una sola manga.
  • La carrera se realiza en pistas con una pendiente de entre el 15 y el 30 por ciento, sobre la que se puede alcanzar velocidades que superan con creces los cien kilómetros por hora.
  • Las curvas son de radio amplio y el recorrido está señalizado, incluyendo las puertas en los giros, con una pintura biodegradable de color azul que permite ver el recorrido incluso cuando hay sombras (ya sabes lo difícil que es ver correctamente en el blanco de la nieve).
  • El casco es, por supuesto, de uso obligatorio.
  • Los esquís que se usan para esta disciplina han de tener una longitud mínima de 215 centímetros para categoría masculina y de 210 centímetros para categoría femenina.

Fases del salto

Como hemos hablado ya, en los saltos de esquí no sólo importa lo lejos que llegues, también son importantes la técnica y la velocidad, entre otras cuestiones. Además, no sólo hay que deslizarse por una rampa, también hay que ‘volar’ y, en última instancia, caer sobre la nieve. Todo ese recorrido tiene una serie de etapas que conocemos como las fases del salto de esquí, que son las siguientes:

  1. Salida: Es el momento en el que el esquiador gana mayor velocidad y adopta una posición aerodinámica, deslizándose con los esquís de forma paralela sobre el trazado de la rampa del trampolín, colocando también las piernas flexionadas.
  2. Despegue: Es el momento más importante que tiene el salto de esquí, ya que una correcta sincronización cuando se sale del trampolín es la que permitirá alcanzar una mayor longitud en el salto.
  3. Vuelo: Consiste básicamente en planear, para lo cual el esquiador ha de inclinar su cuerpo sobre los esquís. Esto requiere de un gran control de movimientos (lo que hablábamos de tener una buena técnica). En esta fase, los esquís se colocan en posición ‘V’ con las espátulas elevadas.
  4. Aterrizaje: Consiste en caer de manera suave sobre la nieve. Para ello, se utilizan la técnica de telemark, en la que se adelanta un esquí al otro cuando se llega al suelo, flexionando al mismo tiempo las piernas para absorber el impacto y que no sea tan brusco.
  5. Frenado: Es la fase en la que el esquiador debe de elevarse y frenar del todo sin perder el equilibrio. Aquí la trayectoria debe ser recta para que el resultado sea lo más impecable posible.

Equipación

Ya hemos dicho que entre las normas de los saltos de esquí se incluye la obligatoriedad de usar el casco pero ése no es el único elemento esencial en la equipación del esquiador. La normativa también revisa constantemente el equipamiento que debe usarse para la competición, desde llevar trajes aerodinámicos al tipo de esquís o las fijaciones de las botas. ¿Cuáles son esos elementos fundamentales en el equipo que debe llevar el esquiador en los saltos de esquí?

  • Casco: Es un elemento esencial. No hace falta que nos repitamos demasiado pero es la parte del equipo fundamental porque nos puede salvar la vida en caso de caída. No se puede renunciar a él. No hay excusa para no llevarlo.
  • Esquís: Esto es obvio. Son un accesorio fundamental para poder desplazarse por la rampa y por la nieve. Hay mucho entrenamiento y mucha preparación con ellos detrás, porque no sólo consiste en esquiar o deslizarse, también en caer y frenar con ellos. Los esquí de saltos están fabricados especialmente para ser usados en trampolines.
  • Bastones: Son un elemento que ayuda al esquiador a desplazarse, aunque ha de saber también cómo manejarlos porque pueden ocasionar lesiones. Es importante que los bastones sean ergonómicos para que se adapten a las manos del esquiador.
  • Ropa de esquí: En la nieve hace frío, eso es casi como decir que es blanca, una obviedad como la copa de un pino. Por eso, el traje que se utiliza ha de mantener el calor corporal lo mejor posible. Todas las partes del traje de saltos de esquí deben estar confeccionadas con el mismo material y ofrecer cierta permeabilidad. La ropa de esquí también tiene que incluir un cortavientos, guantes, gorro, y gafas de sol, aunque en competición es menos frecuente utilizar un cortavientos o un gorro, por ejemplo, porque además frenan nuestra trayectoria.
  • Fijaciones: Deben estar montadas de forma paralela a la dirección de la trayectoria.
  • Botas: Han de ser de talón alto, flexibles pero firmes y con un pequeño rebaje delantero para permitir que el saltador se incline con comodidad durante el vuelo.

Entonces, ¿cómo protegerse del frío? Por fortuna, la tecnología avanza en este campo y se han desarrollado todo tipo de elementos que contribuyen a mejorar la experiencia del esquiador en todos los sentidos:

  • Fijaciones y botas que favorecen un mayor impulso y mejoran el control de los esquís en el vuelo.
  • Trajes aerodinámicos que reducen la fricción del viento.

¡Hasta los trampolines que han mejorado su diseño! En los inicios eran rampas rudimentarias de nieve hechas a mano y, por tanto, que había que hacer cada año antes de cada competición. Eso ya se acabó. Ahora son artificiales y no sólo cuentan con rampa sino también con una pendiente de aterrizaje.

Principales competiciones

En la actualidad los saltos de esquí ya son populares en muchos lugares del mundo. Es una modalidad del esquí nórdico, sí, pero hay pruebas muy populares en diferentes países. Los principales son Noruega, Finlandia, Eslovenia, Austria, Polonia, Alemania y Japón.

Los esquiadores de saltos de esquí compiten de forma regular en los campeonatos FIS de esquí nórdico que se celebran cada dos años y hay competiciones individuales y por equipos. Además, ya te hemos dicho que éste es un deporte olímpico y en los Juegos Olímpicos de Invierno se incluyen pruebas individuales y por equipos en diferentes modalidades, tanto de trampolín normal (normal hill) como de trampolín largo (large hill). En ese sentido, podemos encontrar diferentes tipos de competiciones:

  • Trampolín largo individual
  • Trampolín normal individual
  • Trampolín de vuelo individual
  • Trampolín normal por equipos
  • Trampolín largo por equipos
  • Trampolín de vuelo por equipos

¿Cómo y cuándo se disputa cada tipo de competición?

La Copa del Mundo FIS, los Campeonatos del Mundo de Esquí Nórdico FIS y el programa de los Juegos Olímpicos de Invierno incluyen pruebas individuales y por equipos sobre trampolín normal y largo.

La Copa del Mundo FIS también incluye competiciones individuales y por equipos en el trampolín de vuelo (ski-flying hill). En este caso, cabe señalar que los Campeonatos del Mundo de ski-flying se disputan cada dos años (en años pares).

Por otra parte, se puede establecer otra clasificación en cuanto a las categorías de saltos de esquí y a las pruebas que existen:

  • Salto desde trampolín de 90 metros o prueba K-90. Se desciende por una rampa de 90 metros de longitud.
  • Salto desde trampolín de 120 metros o K-120. Se desciende por una rampa de 120 metros de longitud alcanzando mayores velocidades y distancias. En esta prueba se realizan dos saltos y se suman las puntuaciones.
  • Salto desde trampolín de 120 metros por equipos. Esta prueba es masculina y se realiza con cuatro saltadores. Al final se suman las puntuaciones de los ocho saltos y el equipo vencedor será el que más puntos sume.

Como hemos dicho, hay países en los que los saltos de esquí son uno de los deportes más destacados. Algunas de las competiciones más importantes de salto de esquí que hay en el mundo son:

  • Garmishc-Partenkirchen (Alemania).
  • Sapporo (Japón).
  • Wisla (Polonia).
  • Eisenerz (Austria).
  • Courchevel (Francia).

Puntuación de los saltos de esquí

Los saltos de esquí son una modalidad deportiva muy visual por la espectacularidad de la técnica (y del paisaje, claro) pero cuesta más entender qué se evalúa en las competiciones porque, como te hemos dicho, no sólo vale con saltar lejos. Como ya te avisamos al principio de este post, vamos a tratar de explicarte ahora cómo se determina la puntuación de un salto de esquí y así sabrás la explicación de por qué a veces no es el que llega más lejos quien gana la prueba.

Como decimos, la distancia no es el único factor que influye en la puntuación, también hay que valorar algunos aspectos técnicos y objetivos. Para empezar, la evaluación la realizan cinco jueces y la puntuación final para el saltador será la resultante de la suma de las ‘notas’ dadas por todos ellos.

El resultado se obtiene de una evaluación en dos mangas y el número total de puntos se obtiene al sumar los puntos conseguidos por distancia de salto y los puntos logrados por la ejecución del vuelo.

Puntos por distancia

El punto-K del trampolín es el lugar en el que, dependiendo de la longitud de la rampa, se establece la puntuación de 60 puntos. Es decir, alcanzar ese punto del trampolín implica que el saltador ya sume esa puntuación, que se verá incrementada por cada metro de más que haga desde ese punto. Serán dos puntos más por cada metro en trampolines normales y 1,8 puntos más por cada metro en trampolines largos.

La aerodinámica cobra gran importancia en este deporte porque las condiciones climatológicas pueden variar mucho entre el salto de un esquiador y el de otro. Para garantizar la igualdad de condiciones, se mide el viento en cinco puntos distintos de la rampa y, en función del resultado, se tienen en cuenta también otros aspectos a la hora de puntuar el salto:

  • El factor puerta: Es el punto de inicio del descenso, una especie de tabla en la que permanecen los saltadores hasta poder deslizarse por la rampa. Para facilitar una velocidad de despegue óptima, se mueve hacia arriba o hacia abajo en función del viento. Si la puerta sube, se suman puntos; si hay que bajarla, se bajan.
  • Puntos de compensación: Se restan puntos cuando el viento viene de frente y se suman cuando viene de fondo. Esto se explica por la dificultad del salto debido a las condiciones meteorológicas.
  • Masa corporal del saltador: Para empezar, el esquiador debe cumplir con una masa corporal mínima si no quiere ser penalizado en la puntuación final. Se decidió así por cuestiones de salud. Aun así, todavía hay saltadores que juegan con este factor para maximizar la distancia recorrida.

Puntos por estilo

Los cinco jueces también evalúan aspectos de estilo a la hora de realizar su valoración de cada salto de esquí. ¿Qué tienen en cuenta?

  • Si los esquís se mantienen firmes durante el vuelo.
  • Si la posición del esquiador es óptima.
  • El aterrizaje, que ha de hacerse, como ya hemos visto, en posición telemark.

En este sentido, cada juez puede otorgar un máximo de 20 puntos. A partir de ahí, irá reduciendo la puntuación del saltador en función de los errores cometidos. Los puntos máximos que se pueden restar por errores cometidos durante el vuelo y el aterrizaje son 5 puntos, mientras que para la frenada se pueden restar hasta 7 puntos.

Al final se descartan la nota más alta y la más baja de las emitidas por los cinco jueces y se suman las otras tres. A ello hay que añadir la puntuación obtenida de la parte técnica y ésa será la puntuación final de cada salto. ¿Te esperabas que fuera tan complicado?