Ya sabes de sobre que un kayak es una canoa deportiva, fabricada con un material ligero, que tiene una o varias aberturas centrales en la cubierta y con la que se navega gracias a unas palas no muy anchas que no están sujetas al caso de la nave. Pueden ser para uno o varios tripulantes (con un máximo de cuatro, generalmente). Pero, aunque esto es lo básico que conocemos sobre los kayaks, para muchos de nosotros es difícil distinguir todas las variedades que podemos encontrar de este tipo de embarcaciones.

Dependiendo del tipo de actividad para la que se utilice, del material con el que esté hecha o de la facilidad con la que se pueda manipular, encontraremos muchos tipos de kayaks en el mercado. Vamos a intentar enumerar las variedades principales para conocer sus características y prestaciones, para que así puedas elegir la que más te convenga porque, obviamente, no todas son iguales ni sirven para lo mismo.

Kayak rígido

El kayak rígido es el más clásico y el que utiliza la mayoría. Están hechos de materiales como polietileno, vidrio, kevlar, carbono, poliéster, plástico o madera.

Dependiendo del fabricante, su peso y su tamaño pueden variar, aunque en general pueden llegar a alcanzar los veinte kilos. Por tanto, como puedes intuir, no son embarcaciones fáciles de transportar. Y aquí tenemos uno de sus principales inconvenientes.

Kayak hinchable

Este tipo de kayak es un bote de forma alargada y fácil de transportar que puede ser una buena opción si no tienes espacio para otro tipo de kayaks y si no quieres gastarte mucho dinero. Hay quien ni siquiera los considera dentro de este tipo de embarcaciones porque son más bien botes hinchables. Eso sí, son baratos y funcionales cuando se tiene un presupuesto bajo.

El problema es que son muy inestables y, por tanto, pueden resultar peligrosos en el agua. Olvídate de ellos para aguas turbulentas porque son más bien para actividades de recreo. Como mucho, la usarás para pescar. Al menos son fácilmente manipulables.

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Kayak plegable

Este tipo de kayak, como su propio nombre indica, puede plegarse para facilitar su transporte y su almacenamiento. Así, no sólo es fácil de guardar en casa sino que, además, se puede llevar de un lado a otro en una mochila grande.

Pese a esa característica, se trata de un tipo de kayak rígido, generalmente fabricado con materiales como la madera o el aluminio, recubiertos por algún tejido impermeable.

Lo peor de este tipo de kayak es que no son nada baratos y su precio puede rondar entre los mil y los dos mil quinientos euros.

Kayak desmontable

El kayak desmontable o modular puede separarse por piezas, lo cual facilita mucho mejor su transporte.

Sus piezas son fáciles de ensamblar y de manipular para que no tardes mucho más de unos minutos en estar listo para usar la embarcación.

Una característica interesante de este tipo de kayak es que los fabricantes suelen hacerlo polivalente, es decir, que con una pequeña variación entre colocar o no alguna pieza podemos tener un kayak individual o uno para varias personas.

Kayak autovaciable

Este tipo de kayak también se conoce con el nombre de ‘sit on tops’. Son kayaks simples y abiertos (con los pies fuera), fabricados en plástico y muy resistentes.

Tienen una estructura muy básica y son lo suficientemente fiables como para no hundirse. Y, en caso de caída, es fácil volver a subirse desde el agua.

Son una buena opción para las personas que se están iniciando y también para quienes quieren usarlo para pescar o bucear.

Al ser anchos y abiertos, son más estables. Pero eso significa que es más difícil realizar ciertas maniobras con ellos y también que te va a entrar más agua y te vas a mojar más, algo que en invierno no es del todo agradable.

Kayak de mar

El kayak de mar se conoce más con el nombre de ‘surfski’ y ya sabes en qué ‘terreno’ se mueven mejor. Son parecidos a los autovaciables porque son más difíciles de hundir y eso los hace apropiados para surfear las olas.

Se utiliza una pala de cuchara para moverse con este tipo de kayak porque así es más fácil encontrar la máxima tracción.

Son kayaks muy delgados y largos, lo que significa que, aunque son estables y están pensados para que el agua no se acumule dentro, son más recomendables para usuarios con experiencia y destreza.

Kayak de pesca

Aunque algunos de los que ya te hemos mencionado son aceptables para pescar, el kayak de pesca es el que está pensado especialmente para esa actividad.

Son autovaciables y ya llevan incluidos algunos accesorios de pesca, de ahí la diferencia con otros kayaks.

Al emplearse para esta actividad tan concreta, muchos usuarios optan por dejar las palas en casa y colocar un motor o unos pedales en la embarcación para hacer más cómoda su jornada de pesca.

Kayak con pedales

No todo el mundo está hecho para remar en un kayak y realizar un esfuerzo como ése. Hay quien prefiere utilizar esta embarcación con un fin más recreativo o, simplemente, necesita tomarse un descanso cada cierto tiempo cuando practica este deporte.

Por eso también existen los kayaks con pedales, que incluyen un sistema de turbinas conectadas a los pedales para propulsar la embarcación fácilmente.

Hay incluso modelos con hélice y eso hace que en muchas clasificaciones no se les incluya como un tipo de kayak, porque pierde la esencia de esta embarcación.

A veces llevan mecanismos demasiado sofisticados y pueden tener un tamaño que les asemeja más a un bote que a un kayak como tal.

Otros tipos de kayaks

Además de todos estos tipos de kayaks, que son los más conocidos y extendidos, también hay en el mercado otras variantes que es interesante mencionar:

  • Kayak de competición
  • Kayak de aguas bravas o ‘surf’
  • Kayak polo
  • Kayak slalom
  • Kayak cerrado
  • Kayak de pista
  • Kayak polinesia o ‘Va’a’
  • Kayak SUP

Y, si te parecen demasiados, debes saber que, en función del criterio con el que los clasifiquemos, podemos enumerar muchos más tipos de kayaks.