En contadas ocasiones nos planteamos cambiar el sillín que viene de serie en nuestra MTB, salvo que esté roto. Descubre con nosotros cómo comprar el adecuado para ti.

Las medidas y la forma del sillín

Ya sabes que contar con un sillín adecuado para tu bicicleta no es sólo una cuestión de comodidad sino que también te puede ahorrar muchas lesiones en una zona bastante incómoda del cuerpo.

La mayoría de los ciclistas se conforman con el que viene por defecto en la bici que compran pero esto es un error porque cada persona tiene unas necesidades diferentes y lo que está bien para unos puede no serlo tanto para otros.

¿En qué debes fijarte a la hora de elegir el sillín de tu MTB? ¿Cuál es el más adecuado para ti?

Formas del sillín de MTB

En el mercado hay varias formas y medidas y pueden estar fabricados de distintos materiales. Los fabricantes piensan en cómo apoyamos nuestro cuerpo cuando subimos a nuestra bicicleta para configurar los sillines y, en base a eso, podemos encontrar dos formas diferentes:

  • Hay sillines en los que la transición entre la parte ancha y la punta es más acusada y eso hace que el morro o la punta es más fina. Su mayor ventaja es que provoca menos rozaduras.
  • Los sillines con la transición más progresiva, es decir, menos acusada y con la punta menos fina, dan una mayor libertad de movimientos pero se tiene menos superficie de apoyo.

Medidas del sillín de MTB

Los sillines actuales tienen, fundamentalmente, dos medidas básicas, que son las que determinan su longitud y su anchura. Esto último es lo que nos marca la talla real del sillín.

Yoigo Custom

Pero eso no significa que con un sillín más ancho vayamos a estar más cómodos sobre la bicicleta. Un sillín muy ancho nos provocará roces e incluso dolor en la cadera, el glúteo, el esfínter y la entrepierna. Y un sillín demasiado estrecho nos resultará incómodo en la zona del perineo y tendremos la sensación de que se nos clava. Un buen sillín debe tener el ancho adecuado.

¿Y cuál es el adecuado? Tendrías que hacer un estudio muy especializado para saber qué medida es la que más te conviene pero, para que puedas elegir sin tener que meterte en esos líos, te damos un truco: siéntate sobre un papel para ver en qué puntos ejerces más presión y mide la distancia de uno a otro. En función de eso, sabrás el ancho que tiene que tener tu sillín. A esa distancia hay que sumarle un par de centímetros para un mejor apoyo.

Tipos de sillín

Procura siempre que el sillín que elijas tenga una buena amortiguación para apoyar las nalgas con comodidad porque hay diferentes tipos de sillines y no todos resultarán igual de adecuados para ti. Vamos a ver los tipos de sillines que puedes encontrar:

  • Hombre, mujer, unisex. La mayoría de los sillines del mercado son unisex, pero después te contaremos cuáles son ‘para hombres’ y cuáles ‘para mujeres’. Sólo tienes que tener en cuenta tu fisonomía para saber cuál es el que mejor se aproxima a lo que necesitas.
  • Antiprostáticos. Son sillines con una cavidad en el medio que reduce la presión en el perineo para mitigar las molestias en esa zona. Ahora te hablaremos con más detalle de esta modalidad.
  • Anchura. Los sillines se clasifican en función de su anchura y esto es lo más importante que debes tener en cuenta a la hora de elegir un sillín para tu MTB. La mayoría de ciclistas usan la medida de 143 milímetros pero asegúrate siempre de que a ti ésa te va bien. Lo vemos después con más detalle.
  • Longitud. El largo de tu sillín dependerá del tipo de disciplina de ciclismo que practiques. Cuanto más corto, más orientado estará a un uso recreativo porque no necesitarás inclinarte sobre la punta con tanta frecuencia.

Los sillines antiprostáticos, ¿qué son?

Ya te hemos mencionado antes que existe un tipo de sillines denominados antiprostáticos que tienen un diseño especial.

Se trata de sillines para MTB diseñados para que el ciclista sufra menor presión en la zona del perineo, es decir, en la zona de la próstata en los hombres, de ahí su nombre.

Estos sillines tienen una cavidad en el medio para aliviar las posibles molestias de estar varias horas sobre la bicicleta.

Esta abertura puede ser de mayor o menor tamaño en función de las preferencias y necesidades de cada uno, por lo que es una opción que puedes valorar también a la hora de elegir el sillín de tu bicicleta.

Esto es importante si eres hombre porque una mala colocación del sillín o una mala elección te pueden ocasionar problemas de próstata si utilizas la bici con frecuencia.

Sillines masculinos vs femeninos

Actualmente, en el mercado encontrarás sillines con un rango de entre 130 y 155 milímetros de ancho para hombres y de entre 134 y 170 milímetros para mujeres.

Ten en cuenta que los sillines femeninos son algo más anchos y más cortos que los masculinos porque, como es obvio, las caderas y la zona genital entre unas y otros es distinta.

Por cierto, respecto al largo, en el mercado encontrarás sillines de MTB con una longitud de entre 25 y 28 centímetros.

La estética, un error en el que no debes caer

Puede que todo lo que te hemos contado hasta ahora no lo supieras y, simplemente, te conformas con el sillín de MTB que ya traía al comprar tu bicicleta o, al elegir uno, prestas más atención a si te gusta estéticamente.

Esto es un error. Recuerda que el sillín no es más que el lugar en el que vas a poner el culo y tampoco tiene que ser bonito. Pero sí es muy importante que sea cómodo y que se adapte a tus necesidades para evitar lesiones. Lo de la estética, en este caso, es muy secundario.

Consejos para colocar el sillín de forma adecuada

Como consejo, después de comprar un sillín adecuado, procura también colocarlo a la altura correcta.

La regla más fácil para colocar el sillín es medir la altura de tu entrepierna y multiplicar ese número por 0,99. El resultado será la altura a la que debes colocar el sillín de tu MTB para mayor comodidad.

Si no tienes un metro a mano, siéntate encima del sillín y coloca el talón en el pedal. Pedalea hacia atrás hasta que la biela se encuentre paralela al tubo del cuadro que sube hacia el sillín. Ésa será la posición en la que tu pierna esté totalmente extendida. Así sabrás la altura máxima para seguir pedaleando sin dificultad.