Tú que eres un auténtico surfista, ¿conoces las diferentes variantes que existen de este deporte? Es el momento de descubrirlas y practicarlas. ¡A surfear!

Surf clásico

El surf clásico es el deporte originario, del cual surgieron después el resto de modalidades. Consiste, básicamente, en remar hasta coger el momento justo en el que la ola nos impulsa, ponerse de pie y realizar maniobras mientras la tabla se desliza sobre la ola hasta que ésta desaparece. Sobre la tabla se realizan maniobras, giros e incluso trucos y piruetas gracias al empuje de la propia ola. En definitiva, se va en armonía con ella.

Dentro de la modalidad más clásica del surf podemos diferenciar tres categorías de surf en función del tipo de tabla que utilicemos:

  1. Shortboard
  2. Longboard
  3. Funboard

Shortboard

El shortboard es esa modalidad del surf clásico en la que se utilizan tablas cortas, que suelen medir entre 5 y 7 pies (esto es, entre 1,50 metros y 2,10 metros de largo). Este tipo de tabla permite realizar maniobras y giros bruscos en olas de diferentes tamaños. al ser tablas más cortas, es más fácil dominarlas sobre las olas, por lo que es posible realizar trucos de mayor dificultad y hasta pasar por debajo de las olas haciendo el pato. Esto implica que hay que tener un mayor nivel para poder usarla y que requiere de buena técnica porque, además, se pierde flotabilidad debido a su tamaño.

Longboard

El longboard es una modalidad del surf clásico en la que se utiliza una tabla de mayor tamaño. La tabla suele medir más de 9 pies (entre 2,40 y 3,60 metros de largo) y está pensada para realizar trucos sobre ella como cambiar de posición los pies, equilibrar el peso de nuestro cuerpo e incluso ‘caminar’ sobre la tabla. Está pensada para olas largas. Están más indicadas para surfistas de estatura media (va peor con la gente alta) y, al ser más grandes, tienen mayor peso y proporcionan mejor estabilidad, además de permitir movimientos sobre ella a gran velocidad.

Funboard

El funboard es una modalidad del surf clásico en la que se utilizan tablas de tamaño mediano, que miden entre 7 y 9 pies (es decir, entre 1,80 y 2,40 metros).  Esta categoría mezcla un poco del shortboard y del longboard, porque permite mejor movilidad sobre la tabla pero sin perder estabilidad ni flotabilidad. Por eso, son las más utilizadas cuando se está aprendiendo esta disciplina. Utiliza, efectivamente, una tabla intermedia que es más polivalente que las otras dos anteriores.

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Kite Surf

El kitesurf es una modalidad del surf en la que se va sobre una tabla (o sobre unos esquís) pero en la que te mueves gracias a una cometa que va agarrada a tu propio cuerpo a través de un arnés. Así, aprovechas la fuerza del viento para desplazarte sobre el agua incluso cuando no hay oleaje, por lo que también se puede practicar en lagos, embalses y pantanos además de en las playas. Esto te permite realizar giros, saltos y piruetas de todo tipo en el aire sin depender más que del viento, de ahí que sea importante la zona en la que lo practiques.

Paddle surf

Una de las modalidades del surf que están más en auge en la actualidad es el paddle surf, también llamado Stand Up Paddle (SUP). Consiste en surfear sobre una tabla larga y de mayor volumen apoyándote en un remo, el cual nos permite -a modo de timón- maniobrar y aumentar la velocidad con mayor facilidad. Ya se hacen incluso rutas turísticas en playas, acantilados, ríos, etc. practicando paddle surf, ya que este tipo de tablas permiten estar de pie con bastante estabilidad.

Bodysurf

El bodysurf es una modalidad del surf muy divertida. Resulta que aquí ¡no necesitas tabla! Se usan unas aletas y nuestro propio cuerpo para conseguir velocidad con la fuerza de las olas. Como mucho, te puedes ayudar con una handboard (una pequeña tabla de mano para darte impulso). Por eso, necesitas tener buenas condiciones físicas para mantenerte activo en el agua porque no vas a parar de deslizar tu cuerpo por las olas. ¡Sumérgete!

Kayak surf

Una variedad reciente del surf que cada vez tiene más adeptos es el kayak surf, que básicamente consiste en llevarse el kayak al mar y aprovechar la pala para moverte por las olas a grandes velocidades. Puedes realizar todo tipo de maniobras, igual que con el surf clásico, pero adaptándote al habitáculo. Por tanto, es una mezcla de los dos deportes y puede resultar muy divertida.

Skimboarding

El skimboarding es otra mezcla del surf con otro deporte, en este caso, el skate. Obviamente, no hay que ponerle ruedas a la tabla de surf (¿para qué las quieres en el agua, verdad?). Esta modalidad consiste en utilizar una pequeña tabla para, donde rompen las olas, jugar sobre ellas realizando saltos y otras maniobras. Sólo tienes que esperar prácticamente en la orilla para practicar este divertido pasatiempo.

Tow-in Surfing

El Tow-in Surfing o ‘surf de remolque’ es una de las modalidades del surf más recientes. En este caso, el surfista necesita apoyarse en una moto de agua que le remolca para acceder a grandes olas y atraparlas en ese momento justo en el que son más impresionantes. Esta modalidad la inventaron surfistas ya muy experimentados que querían ir en busca de olas imposibles, ya sea por su tamaño o por su difícil acceso.

Windsurf

Terminamos esta clasificación de los tipos de surf que existen con el windsurf, una modalidad en la que se aprovecha el viento para desplazarnos sobre las olas y eso se consigue gracias a la colocación de una vela sobre la tabla. El surfista se sujeta a ella para desplazarse y realizar saltos, piruetas y giros gracias a la fuerza del viento. Es una categoría complicada porque tenemos que buscar el equilibrio y estar pendientes de los cambios en las rachas de viento a la vez que controlamos el espacio que tenemos libre a nuestro alrededor. ¡Apasionante!