El buceo es un deporte apasionante y se dice que un buceador tiene más posibilidades de morir cogiendo el coche para ir a bucear que practicando buceo. Pero eso quizás ha hecho que muchos buceadores se relajen demasiado porque los datos nos muestran que a veces se producen accidentes que se podrían haber evitado. Vamos a ver cómo.

Origen de los accidentes

Hay un informe de Diver Alert Network (DAN) que asegura que las tres causas principales de muerte en el buceo son:

  • Enfermedades o problemas médicos preexistentes en los buceadores.
  • Mal control de flotabilidad.
  • Ascenso rápido o movimiento violento del agua.

Pero los expertos (y las estadísticas) nos dicen que el 99% de los accidentes de buceo se producen por errores humanos, ya sea por parte del propio buceador, del instructor o de un tercero.

En este sentido, aunque parezca una tontería, tiene mucha influencia que alguien participe en la reparación de un equipo de buceo, por ejemplo, aunque hay mil maneras de que un descuido pueda ser fatal cuando nos sumergimos.

Si te distraes tomando una foto mientras el resto del grupo está en plena inmersión, te pones en peligro; si te pierdes durante un curso de buceo y te pones nervioso, puedes sufrir un accidente; si tu chaleco se infla de repente durante la inmersión, puedes sufrir una enfermedad descompresiva.

Y no queremos que te entre el pánico contándote mil y una formas de morir en el agua pero, con esto, queremos decirte que tienes que prestar mucha atención a todo porque tu vida puede estar en riesgo cuando practicas buceo. Los accidentes ocurren pero también se pueden evitar.

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Medidas de seguridad

Decíamos antes que la principal causa de accidente mortal en buceo tiene que ver con problemas de salud. Por eso, si te gusta practicar este deporte, no está de más que evalúes con frecuencia cómo te encuentras de forma física. Un chequeo médico anual nunca sobra, sobre todo a partir de ciertas edades.

Pero hay otras medidas de seguridad que es importante aplicar para practicar el buceo para controlar mejor la flotabilidad y del ascenso y los movimientos en el agua:

  • Es imprescindible la formación, tanto la inicial para aprender lo necesario como la continua para mantenerse actualizado y recordar habitualmente las nociones básicas sobre este deporte.
  • Compensar la presión entre los diversos espacios de aire (incluyendo mascarilla y oído medio).
  • No contener la respiración (evitarlo en lo posible) y respirar con normalidad durante el ascenso.
  • Ascender a un máximo de 0,15 metros por segundo, ya que esta velocidad es la que nos permite expulsar de forma gradual el exceso de nitrógeno.
  • Realizar todas las paradas requeridas según la profundidad y el tiempo de inmersión indicadas por las tablas de buceo.
  • Hacer una parada de seguridad de entre 3 y 5 minutos a 4,6 metros.
  • No volar hasta pasadas 15-18 horas después de la actividad de buceo.

Principales riesgos en el bautismo

El bautizo de buceo es un momento bastante delicado, ya que no cuentas con ninguna experiencia y tienes que confiar en otra persona. Es complicado cuando pones tu vida en manos de otros, por eso es importante que sigas los siguientes consejos para que todo vaya bien:

  • Elegir la escuela de buceo y el instructor adecuados es muy importante para sentirte con más seguridad. No estarás cómodo si no tienes confianza plena y eso te pondrá en riesgo porque sentirás más nervios de los necesarios.
  • No optes por lo barato. En este caso, no se trata de que te ahorres unos euros sino de que recibas la formación más adecuada, así que elige el programa más completo en el que aprendas lo máximo posible aunque te cueste más dinero.
  • Ve en las mejores condiciones a tu bautismo de buceo (nada de resacas ni noches sin dormir).
  • Cuidado con el instructor. Comprueba que está en condiciones, exige su titulación y su seguro si lo crees necesario. Si cumple los requisitos, ¡obedece siempre sus instrucciones!
  • Si no estás seguro, cancela e inténtalo cuando te sientas preparado de verdad.

Prevenir accidentes en un curso

Hemos visto que cualquier distracción o error puede ser fatal en el buceo y esos accidentes, por desgracia, también pueden ocurrir en tu primer día. Por tanto, si quieres evitar riesgos innecesarios durante tu curso de buceo, presta mucha atención a esto:

  • Las dos mayores agencias internacionales (PADI y SSI) tienen vídeos explicativos en internet que te servirán de guía. Si vas a un curso de buceo y compruebas que no se cumple con todos los procedimientos y su secuencia o que no se han hecho todos los ejercicios, haz una reclamación. Todos los cursos deben cumplir con esos requisitos.
  • Es importante que la persona que imparta el curso sea un instructor. Muchas escuelas utilizan para esta labor a sus divemasters y éstos no están autorizados para ello. Es una falta muy grave, sólo tienes que verlo porque luego será otra persona quien firme la certificación.
  • Comprueba en qué estado se encuentran las instalaciones y los equipos que se utilizan en el curso. Si tienes dudas, pregunta a alguien más experimentado, pero debes comprobar que todo (botellas, etc.) está en perfectas condiciones de uso.
  • Ante cualquier pregunta, ponte en contacto con la central regional de la agencia certificadora (PADI, SSI, NAUI, CMAS) y consulta tus dudas.

Precauciones como buzo experimentado

Por mucha experiencia que tengas, no estás exento de que te pueda ocurrir un accidente buceando. De hecho, el exceso de confianza o la falta de una formación continua (como cuando pasas varios meses sin bucear y luego vuelves) son dos causas frecuentes de que nos llevemos sustos bajo el agua.

Si eres un buzo con experiencia y no quieres llevarte una sorpresa desagradable, también hay maneras de evitar accidentes:

  • Evalúa en qué condiciones está el mar antes de realizar la inmersión (oleaje, temperatura, corrientes, etc.).
  • Comprueba que tus acompañantes se encuentren en condiciones y que su equipo también lo esté.
  • Realiza la inmersión a tu nivel, no pretendas ir más allá de lo que tu formación y experiencia te permiten.
  • Evita usar técnicas de buceo que no dominas.
  • Déjate ayudar y aconsejar si no conoces el lugar en el que buceas.
  • Respeta la normativa local y al instructor o guía con el que vayas.
  • Mantén tu equipo en buen estado.
  • No olvides tus dispositivos de localización.

Recuerda que la experiencia es un grado pero el exceso de confianza puede ser un riesgo.