¿Quieres conocer las principales técnicas de mantenimiento de una Mountain Bike? Has llegado al lugar correcto. Ya que en la entrada de hoy vamos a ofrecer los mejores consejos para que tu bicicleta quede como nueva después de completar una ruta. ¡Comenzamos!

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¿Por qué tenemos que mantener nuestra Mountain Bike?

Con el uso y el paso del tiempo, las distintas piezas que forman parte de nuestra Mountain Bike se van deteriorando. Un desgaste que es mucho mayor si las partes están sucias. Por esta razón, no solo es indispensable revisar la MTB cada cierto tiempo. Sino que tenemos que limpiarla con regularidad.

Mantenimiento básico de la MTB

Sistema de transmisión

Tras recorrer trayectos llenos de polvo y barro, es vital realizar al menos un mantenimiento básico en la MTB. El sistema de transmisión es de los que más se ensucian. Ya que las cadenas se manchan con facilidad y afectan al estado de los eslabones. Así como otros elementos como los platos y piñones.

La solución pasa por limpiar y lubricar la cadena contantemente. De esta forma, aumentaremos en gran medida su vida útil. Por suerte, en el mercado hay una enorme variedad de productos para esta tarea. Te recomendamos que elijas las ceras tipo Squirt, que se elimina con agua y pueden aplicarse de nuevo sin problemas.

Horquilla de suspensión

Las horquillas de suspensión son unos elementos muy delicados. Se recomienda que las revisiones periódicas se lleven a cabo en centros especializados. No obstante, podemos realizar nosotros mismos las tareas de mantenimiento básicas en la MTB.

Básicamente, hay que limpiar y engrasar la horquilla con lubricante de teflón. De esta forma, las barras se deslizarán más fácilmente y estarán protegidas. Lo mejor es usar un producto en spray. Ya que los lubricantes en tubo tienen una densidad demasiado elevada y no se distribuyen uniformemente.

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Frenos de disco

Los frenos de disco son mucho más eficaces que los antiguos sistemas de zapatas. Sin embargo, requieren tareas de mantenimiento más frecuentes y complejas. Es necesario sacar las pastillas de freno de forma regular para limpiarlas. Aprovecha para eliminar la suciedad de los soportes sobre las que van montadas. Y también de los pistones. Para esto último, puedes usar un bastoncillo para los oídos humedecido en lubricante.

Una vez desmontadas y montadas las piezas, el sistema de frenado se habrá quedado sin presión. No te preocupes, solo tienes que pulsar varias veces los frenos para que vuelva a funcionar de nuevo. Ten en cuenta que los discos pierden eficacia con un desgaste excesivo, por lo que se trata de un elemento prioritario para tu seguridad.

Manteniendo avanzando

Rodamientos de bujes

Aunque no excesivamente complicada, esta es una de las tareas de mantenimiento de MTB que más tiempo nos va a llevar. Además, necesitamos herramientas especiales como llaves de conos y extractores de rodamientos. Es indispensable tener conocimientos avanzados en mecánica, ya que de lo contrario podríamos dañar alguna pieza esencial de la bicicleta.

Una vez extraído el buje, hay que limpiar los casquillos y rodamientos en su cara externa y posteriormente aplicar lubricante. A continuación, limpiamos los ejes pasantes y engrasamos los extremos de la palanca. Finalmente, hay que eliminar la arena del interior de las roscas, para así prevenir su desgaste y permitir un giro suave.

Sistema tubeless

La mayoría de las MTB actuales incorporan el sistema tubeless. Por lo que podrás adaptar tus ruedas a este formato sin problemas. No tienen cámara de aire, por lo que se reducen en gran medida las posibilidades de sufrir un pinchazo sobre superficies irregulares.

En su lugar, cuentan con materiales porosos que requiere líquido sellante para garantizar su estanqueidad. Si se produce un pinchazo, estos geles a partir de látex se encargan de cerrar los agujeros. Son muy efectivos, proporcionan mayor estabilidad y seguridad. Pero el mantenimiento se vuelve más caro y complicado.

El líquido dentro de las ruedas tubeless se seca con el paso del tiempo. Sobre todo, si vives en una zona especialmente calurosa. Por lo tanto, hay que cambiarlo y limpiar el interior de la llanta como poco una vez al año. De lo contrario, el líquido se volverá muy pastoso y resultará más difícil de quitar en adelante.

Es indispensable tener conocimientos avanzados en mecánica, ya que de lo contrario podríamos dañar alguna pieza esencial de la bicicleta. Clic para tuitear

Pedalier

El pedalier y el eje sufren constantemente debido a la fricción y tensión a los que son sometidos. Por lo tanto, es esencial limpiarlos y engrasarlos para llevar a cabo un correcto mantenimiento de nuestra MTB. Con ayuda de una llave Allen de 8 milímetros, aflojamos los tornillos de los platos y la biela derecha.

Posteriormente, usamos un extractor de bielas para liberarla. Ya podemos quitar el resto de roscas y acceder a la biela izquierda. Una vez hecho esto, sacamos el eje de pedalier con un extractor de eje de pedalier. Te aconsejamos que aproveches para limpiar esta parte del cuadro de la MTB. Y finalmente, engrasamos todas las piezas para incrementar su durabilidad.

Sistema de dirección

¿Notas un ruido en la parte delantera de la MTB que se hace más audible cuando desciendes por un camino de piedras? Lo más probable es que el sistema de dirección haya cogido holgura. Para evitar llegar a este punto, es necesaria realizar un mantenimiento periódico y algunos ajustes.

Para estas operaciones, te hará falta un calibre o pie de rey para quitar los rodamientos. Y también una llave Allen de 5 milímetros. Aunque algunos modelos de MTB usan tornillos Torx. Desmontamos la tapa de la dirección y aflojamos los tornillos de potencia para el tubo gire con libertad.

Extraemos los rodamientos y los engrasamos en su cara externa. Volvemos a colocarlos y comenzamos a corregir la holgura. Aprieta los tornillos de potencia poco a poco hasta que estén en su sitio. Pero en todo momento el manillar debe girar sin problemas de un lado a otro. Comprueba que la holgura esté bien y vuelve a colocar la tapa. En caso contrario, tendrás que apretar o aflojar de nuevo los tornillos.