¿Has oído hablar del descenso de aguas bravas? El turismo de aventura y la competición de deportes de riesgo tienen en los ríos de montaña un entorno ideal para descargar adrenalina y poner a prueba nuestra valentía.

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Dependiendo de lo aventurero que seas, estas actividades pueden ser un duro reto individual o una divertida manera de practicar deporte en equipo.

Cada vez son más los aficionados que se atreven a lanzarse río abajo en busca de experiencias fuertes. En este post descubrirás qué es el descenso de aguas bravas, qué niveles de dificultad existen y qué modalidades son las más populares para practicar este deporte de riesgo.

¿Qué es el descenso de aguas bravas?

El descenso de aguas bravas es una modalidad del piragüismo de competición que consiste en descender varios kilómetros de un río natural en el menor tiempo posible.

Se puede realizar en kayak o en canoa, ya sea monoplaza o biplaza, aunque en competición oficial las mujeres sólo compiten en kayak.

Hay dos tipos de competiciones de aguas bravas:

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  • De largo recorrido: Se compite en distancias superiores a los 3 kilómetros.
  • Rapid Racing: El recorrido oscila entre los 600 y los 800 metros.

¿Cómo se mide la dificultad?

El grado o nivel de dificultad de descenso en aguas bravas se mide por un sistema internacional y se realiza por tramos dentro de un mismo río.

Se pueden encontrar seis niveles de dificultad, siendo el VI el más complicado, tanto que, en este caso, ese tramo no es apto para el rafting por su altísima peligrosidad.

Además de la graduación de niveles por tramos, también se confiere un grado de dificultad a los cambios de tramo. De esta forma, un tramo puede tener una dificultad de grado II pero tener un salto de grado III.

¿Cómo son los diferentes niveles de dificultad?

  • Grado I: Corresponden con zonas de aguas muy tranquilas, como los embalses, por eso no se usan para competición.
  • Grado II: Es un nivel apto para iniciar a los más pequeños en el rafting.
  • Grado III: Son tramos con olas y rápidos que permiten realizar actividades divertidas en familia, con niños y para grupos.
  • Grado IV: Este nivel ya no es apto para todo el mundo porque cuenta con numerosos obstáculos y tiene cierta dificultad técnica. Por eso es importante dejarse guiar por un monitor.
  • Grado V: Este nivel implica una actividad muy intensa y puede incluso resultar peligrosa, por lo que ya no se incluye entre la oferta de ocio.
  • Grado VI: Es un nivel exclusivo para kayak y piragüistas muy expertos. Sus rápidos son muy peligrosos y, de hecho, son tramos no aptos para la navegación. Quien elige este grado de dificultad sabe que cualquier error puede tener consecuencias muy graves.

Descenso de aguas bravas con kayak

El kayak es una variedad de piragua de uso fundamentalmente deportivo que puede tener entre uno y cuatro tripulantes.

Esta embarcación está hecha de un material muy ligero, con uno o varios agujeros para la tripulación, y se utiliza con remos de pala muy ancha que no van sujetos al casco de la nave.

El descenso de aguas bravas, como te hemos dicho anteriormente, se puede practicar con kayak, aunque es necesario tener una buena preparación para ello.

Es en el sexto nivel de dificultad, el más complicado, donde se puede practicar esta modalidad, de ahí que requiera de gran destreza.

Se clasifica dentro de los deportes peligrosos porque la embarcación es difícil de manejar, otra razón más por la que es necesario estar bien preparado para practicarlo.

¿Cómo es el kayak?

Los kayak de aguas bravas son cerrados para que no entre el agua en la piragua. Llevan un cubrebañeras de neopreno o nylon para que no se inunde la embarcación durante el descenso o por una caída.

Son de una longitud más corta, de menos de 3 metros, para así poder maniobrar con más facilidad y rapidez.

¿Qué equipamiento es necesario?

Para realizar descenso de aguas bravas en kayak es muy importante, además de una embarcación adecuada, llevar una serie de elementos que nos protegerán durante nuestra aventura:

  • Casco: Para proteger nuestra cabeza en caso de un posible golpe o caída.
  • Anorak de piragüismo: Para protegernos del frío y el viento.
  • Camiseta térmica o peto: Para conservar el calor corporal y así poder realizar la actividad de manera más cómoda.
  • Chaleco salvavidas: En caso de caída o golpe será nuestra protección.
  • Escarpines de neopreno: Hay que proteger los pies del frío y de las piedras.
  • Otros accesorios: No está de más que lleves encima una navaja o cuchillo, un mosquetón, una polea y el teléfono móvil (en una funda impermeable, claro).

Rafting de aguas bravas

El rafting es una modalidad del piragüismo en la que se realiza el descenso de las aguas bravas de un río en una balsa neumática sin motor (que recibe el nombre de raft).

Se trata de una actividad deportiva en la que se combinan aventura, naturaleza y trabajo en equipo. Por eso, cada vez cuenta con más aficionados.

No es necesaria una profunda preparación técnica o física y, generalmente, se practica con un monitor que nos guía y hace que la experiencia sea mucho más enriquecedora.

Se practica en ríos de montaña, pero en tramos de dificultad asequibles para todos los públicos.

Es la corriente la que arrastra la embarcación y los tripulantes deben dirigirla mediante remos.

Los botes neumáticos suelen tener capacidad para entre cuatro y diez personas y cada una de ellas llevará un remo corto de una sola pala para dirigir la embarcación y sortear obstáculos.

¿Qué se necesita para practicar el rafting?

  • Bote neumático
  • Remos
  • Casco
  • Chaleco salvavidas
  • Escarpines de neopreno
  • Traje de neopreno

Consejos para practicar rafting

  • Llevar un casco sólido y bien ajustado y el resto del material necesario para estar más seguro
  • Estar atento a las instrucciones del guía.
  • No practicar rafting en solitario.
  • Parece una obviedad pero hay que repartir el peso en el raft a un lado y otro. Son importantes el equilibrio y la estabilidad.
  • Debes saber nadar (por si las moscas).