Si a cualquiera de nosotros nos preguntaran qué superpoder nos gustaría tener, la mayoría seguramente responderíamos que nos encantaría eso de volar. Quizá por eso, cada vez son más las personas que se atreven a practicar deportes aéreos, porque te dan la posibilidad de experimentar una sensación única.

Sin embargo, no todos los deportes de este tipo nos ofrecen la misma experiencia de vuelo ni requieren de la misma práctica.

Seremos nosotros, en función de la sensación que queramos experimentar, los que nos decantemos por un tipo de deporte aéreo u otro. ¿Pero sabemos realmente qué diferencia a unos de otros?

En este post vamos a hablar de las principales características del paracaidismo y del parapente, para que puedas ver cuáles son las sensaciones que te ofrece cada uno de ellos y puedas elegir de una forma más meditada con cuál de los dos te gustaría experimentar la inigualable sensación de volar.

Descubre en qué se diferencian ambas modalidades y cuál de ellas es la que mejor se adapta a ti.

¿En qué se diferencian el parapente y el paracaidismo?

Hay muchas personas que, por la falta de experiencia, confunden el parapente con el paracaidismo, dos deportes aéreos con muchas similitudes pero con objetivos totalmente opuestos. Si quieres empezar a practicar alguno de ellos, tendrás que elegir aquél que te proporcione las sensaciones que realmente quieres experimentar, porque ahí radica su principal diferencia.

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En realidad, ambos deportes utilizan un paracaídas como equipo de vuelo y de protección pero, por lo demás, no tiene mucho que ver el uno con el otro, como verás a lo largo de este post.

Hay otra diferencia muy básica entre estas dos disciplinas: mientras en el paracaidismo hay que saltar desde un avión, en el parapente hay que impulsarse desde una colina o montaña con la ayuda del viento. ¿Empiezas ahora a ver la diferencia?

Otra cuestión a la hora de practicar un deporte o el otro es que la meteorología juega un papel diferente en su desarrollo, ya que para practicar paracaidismo hacen falta condiciones menos exigentes y para practicar parapente sí que son imprescindibles determinadas condiciones atmosféricas.

Además, en ambos deportes se utiliza el paracaídas de emergencia aunque en el parapente es más raro que se haga, mientras que en el paracaidismo sí que es habitual.

Y, por último, otra diferencia muy importante es que con el paracaidismo se pueden alcanzar mayores altitudes que con el parapente, otra cuestión que será muy importante a la hora de decantarse por uno u otro deporte.

Principales características

Para ver con más detalle las principales diferencias entre el paracaidismo y el parapente, vamos a detallar a continuación cuáles son las principales características de cada una de estos dos disciplinas:

Parapente

El parapente es un deporte aéreo en el que se despega desde una montaña con la ayuda del viento, de una pendiente y de la técnica y que, además, tiene las siguientes cualidades:

  • Se puede mantener el control del vuelo durante mucho tiempo, lo que da mayor sensación de libertad a quien lo practica, además de permitir una observación calmada del paisaje que nos rodea.
  • No es necesario un avión ni ninguna otra fuente externa para dar el impulso necesario para volar.
  • Basta con una montaña y con los factores climatológicos adecuados para disfrutar de la experiencia.
  • El aterrizaje se puede controlar en un alto porcentaje de los casos y, así, se puede elegir dónde y cuándo aterrizar.

Paracaidismo

El paracaidismo es un deporte en el que hay que saltar desde un avión para, abriendo un paracaídas, disfrutar de una caída de unos 50 segundos de duración. Sus características más destacadas son las siguientes:

  • No se planea, es una caída libre. Muy emocionante, eso sí.
  • En el paracaidismo lo importante es la caída libre, pues no es posible disfrutar del paisaje ni mantenerse en el aire porque ni siquiera da tiempo a ello.
  • Hay artistas aéreos que pueden crear figuras o rutinas con grupos, lo que hace que se le considere un deporte de rendimiento.
  • Se puede practicar de forma individual o en pareja.
  • Para poder practicarlo se requiere de mucha experiencia, por lo que hay que tener muchos conocimientos sobre la materia y muchas ‘horas de vuelo’, es decir, práctica.
  • No afectan las condiciones meteorológicas tanto como con el parapente, por lo que el piloto tan sólo tiene que concentrarse en el salto.

¿Cómo saber cuál se adapta mejor a ti?

Como dijimos al principio, es la experiencia que quieras vivir la que determina que te decantes por un deporte aéreo u otro, aunque no siempre se está preparado para lo que a uno le gustaría.

Con todo lo que acabamos de contarte, ya sabes que, si quieres emociones fuertes, tendrás que elegir el paracaidismo. Es el más trepidante de los dos, apenas dura un minuto y tienes que lanzarte desde un avión, un helicóptero o un globo aerostático. Por eso, no todo el mundo es apto para practicar este deporte. Hay que ser atrevido y, como ya hemos señalado antes, tener bastante experiencia para poder lanzarse al vacío con seguridad y abrir el paracaídas en el momento oportuno.

Además, otro punto a tener en cuenta es la altura porque el salto es desde mucho más arriba, lo que también significa que este deporte no está hecho para personas con mucho vértigo.

Sin embargo, si lo que te gusta es el contacto con la naturaleza y buscas disfrutar del paisaje y de esa sensación placentera de volar mientras planeas suavemente, lo tuyo es, definitivamente, el parapente. Es un deporte aéreo mucho más relajado y, como ya te advertimos al principio, la sensación que se experimenta es totalmente diferente entre ambas disciplinas.

En definitiva, el paracaidismo es casi dos veces más peligroso que el paracaidismo (según las estadísticas oficiales), pero también la sensación es mucho más intensa. Eso sí, en el paracaidismo se puede disfrutar de la experiencia de una manera más prolongada, pues hay mayor tiempo de vuelo. Tú eliges la sensación que deseas experimentar.